Mirando hacia el futuro

La presencia de los escolapios en Indonesia y Timor Este está llamada a desarrollarse, contando con las vocaciones propias de ambos países y con el apoyo de religiosos de mayor edad y experiencia procedentes de otros lugares, como actualmente hay (de Filipinas y España), así como con el respaldo de la Provincia de Betania y el apoyo y presencia de miembros de la Fraternidad Provincial de Betania.

Como en tantos lugares, aquí tenemos importantes desafíos educativos, además de los propios de la escuela de identidad católica, como son el estar en zonas infradesarrolladas en estructuras y calidad educativa. Hay abundante mies de niños -también vocaciones, por ahora- pero precisamos no sólo trabajadores, sino afinar bien el discernimiento de lugares y modos de presencia.

Tenemos claro que la más hermosa labor que podemos hacer como escolapios es crear comunidad: una comunidad religiosa que se abre en comunidad cristiana escolapia, crear también comunidad educativa, comunidad humana, alrededor de la comunión en la que estamos llamados a crecer y a través de nuestro ministerio y nuestras relaciones, particularmente, hacer que nuestros alumnos se sientan en comunidad. La pesencia del Señor entre nosotros es la garantía de nuestra misión.

Entre las perspectivas de futuro está la creación de un Vicariato Provincial para Indonesia y Timor Este, dependiente de la Provincia de Betania, pues se aprobó en el pasado Capítulo Provincial estudiar dicha posibilidad. Para ello, ya estamos teniendo reuniones que nos permitan crecer en unidad entre nosotros, reconocer desafíos, compartir visión y criterios.

También pensamos que es importante que las casas formativas tengan cerca alguna misión escolapia, en este sentido, consideramos importante abrirnos a una misión escolapia en Yogyakarta que enriquecería nuestra presencia y nuestra formación.

La fundación en Dili (Timor Este) va dando sus pasos: tenemos ya un permiso oral del Sr. Arzobispo de Dili para poder seguir trabajando con nuestros candidatos estando en la ciudad y esperamos poder tener pronto un destino de servicio ministerial. Por el momento estamos a la búsqueda de lugares, acompañando a estos candidatos y aprendiendo las lenguas (Portugués y Tetun).

La sostenibilidad es un criterio importante de nuestras presencias, y esto incluye el aspecto vocacional, pero también el económico. Es evidente que nuestra presencia no puede sostenerse en sí misma en cuanto a las casas formativas, por el coste y número, a pesar de la austeridad de las mismas, e incluso de la búsqueda de recursos (trabajos temporales de los jóvenes en vacaciones, ayuda externa…). Pero nuestras obras educativas deben poder funcionar sin ayuda de la Provincia, al menos sin ayuda sostenida. Para ello estamos dando pasos, como contar con mayor aportación local, producir algunos alimentos nosotros mismos y el valioso apoyo de la Fundación Itaka-Escolapios. De cara a nuevas obras eductivas, este criterio estimamos que debe ser seriamente considerado.

¿Otros lugares de futuro? Es muy pronto para decirlos… se podría pensar en la zona de Belu o Malaka en Timor occidental, dada la necesidad de apoyo educativo y para fortalecer nuestra presencia; también en Kalimantan, zona necesitada que tiene visos de desarrollarse y que nos permitiría la cercanía a Malasia, donde la Orden quiere avanzar una nueva presencia; finalmente, Papúa occidental (actualmente bajo control indonesio) es otra zona necesitada donde ya tenemos contacto.

Sin embargo, quizás el más hermoso desafío es el de crear el Movimiento Calasanz y crecer en colaboradores laicos, creando comunidad cristiana escolapia ya desde ahora.